Análisis: Ace Combat Assault Horizon

Ace Combat

Una de las franquicias más seguidas por los fans de la aviación vuelve tras una larga temporada de retiro, siempre que no contemos con la versión para Psp que se lanzó hace justo un año. Muchos han estado aguardando con expectación este retorno ansiando encontrarse una entrega a la altura de las circunstancias y con jugosas novedades. ¿Quedarán satisfechos con Assault Horizon? Vamos a verlo.

El juego difiere bastante del resto de entregas de Ace Combat. En primer lugar decir que es mucho más arcade, con una curva de aprendizaje adecuada pero más moderada que la de otros exponentes del género como H.A.W.X que optan más por la simulación. Es además una apuesta por la espectacularidad y sobre todo un acercamiento al concepto Modern Warfare que tan buenos resultados ha dado a la franquicia de Activision en los últimos años y que en ningún momento se trata de ocultar.

De este modo la historia, escrita por el novelista Jim DeFelice, nos mete de lleno en un conflicto ambientado en nuestros días que nos hará viajar por distintas zonas del planeta metiéndonos de lleno en una trama llena de tensiones entre potencias mundiales y terrorismo internacional. No es de lo mejor que hemos visto y al principio nos costará introducirnos en ella al carecer de un contexto mejor definido pero sirve perfectamente como soporte para espectaculares batallas aéreas porque seamos sinceros, es lo esencial del título.

Se agradece en todo caso el esfuerzo por mejorar la narrativa entre misión y misión a través de pequeñas fases en las que controlaremos al personaje principal en primera persona con el fin de entablar conversación con los secundarios y conocer algo más del entorno que nos rodea. Estas secuencias están muy bien resueltas para no tratarse de un ‘shooter’ al uso y, aunque algunas texturas podrían haberse pulido algo más, la captura de movimientos ha sido realizada con mucho acierto y la gran labor de doblaje que se ha llevado a cabo da una sensación muy cinematográfica.

Una vez comencemos las misiones decir que se ha procurado ofrecer bastante variedad en cuanto a los aparatos que podremos pilotar y el tipo de niveles que deberemos completar con cada uno de ellos. De esta manera además de los combates con los aviones, que son la joya de la corona y cuentan con un buen número de modelos, podremos ponernos a los mandos de helicópteros de combate en fases algo más pausadas pero que requerirán de toda nuestra pericia, bombarderos en los que deberemos seleccionar los objetivos indicados e incluso a veces disparar como artillero a modo de ‘shooter’ sobre raíles.

Las batallas aéreas son realmente trepidantes, con una gran cantidad de aviones aliados y enemigos volando por todas partes y perfectamente identificados a través de los indicadores de la pantalla, muy numerosos como es normal pero que no interfieren con la acción. El control responde bien y la distribución de botones se ha implementado de manera inteligente, con los sticks para el movimiento, cambiar de cámara y lanzar bengalas cuando algún misil nos pise los talones y queramos distraerlo, los gatillos primarios para acelerar y decelerar y el resto de teclas para disparar los misiles o la ametralladora, cambiar de objetivo o seleccionar el arma secundaria.

Mención especial merece el uso de los gatillos secundarios para activar el modo llamado ‘duelo aéreo’, una novedad muy interesante que podremos utilizar cuando estemos lo suficiente cerca de un enemigo, poniéndonos automáticamente en su cola para intentar derribarlo con mayor precisión mientras lo perseguimos una vez lo tengamos fijado. Por supuesto seremos más vulnerables a los ataques de sus compañeros, por lo que en cualquier momento podremos abandonar la caza para cambiar de estrategia y escapar de un aprieto. Además, es algo opcional y a pesar de que dominarlo resulta muy recomendable especialmente contra los líderes de escuadrón, siempre podremos optar por la vieja escuela y disparar desde lejos. Eso sí, a mayor distancia mayor probabilidad de que nuestro rival esquive el misil con una maniobra.

De hecho este es otro punto de lo más interesante, pues cuando detectemos que alguien nos tiene fijados, si moderamos la velocidad con cuidado y variamos la dirección, apretando los gatillos al mismo tiempo podremos hacer una pirueta que cambie las tornas y no solo nos aleje del peligro, sino que nos coloque en una posición ventajosa para derribar a nuestro perseguidor. Evidentemente el juego del gato y el ratón funciona en ambos sentidos y a veces será el aparato al que estamos dando caza el que nos de una buena sorpresa, aunque si somos rápidos al pulsar el botón adecuado podremos evitarlo y mantener nuestra ventaja.

La munición no se agotará en ningún momento, aunque deberemos ser cuidadosos a la hora de utilizar los misiles en los momentos más comprometidos pues tardarán tiempo en cargarse de nuevo, y los daños no perdurarán mucho rato, de ahí que el juego se haya orientado a la acción sin complejos.

Gráficamente decir que los aviones y el resto de vehículos presentan un buen modelado, la iluminación es bastante realista y el efecto del agua cuando sobrevolamos el mar resulta agradable. El suelo sin embargo a veces se nota demasiado plano y con una textura especialmente simple, sobre todo en los niveles a mucha altura y sobre ciudades. Lo que sí es toda una gozada es admirar los efectos tan dinámicos que se han preparado para, como decíamos al principio, dotar a esta producción de una gran espectacularidad.

Cuando derribamos un avión vemos cómo se parte en el aire y el humo y el combustible nos manchan la pantalla, y cuando perseguimos a un enemigo de cerca utilizando el ‘duelo aéreo’ pasaremos rozando la superficie y ciertas construcciones contemplando cómo un misil hace añicos la cristalera de un rascacielos o cómo la chimenea de una factoría se desprende y nos pasa por encima mientras cae sin llegar a colisionar.

Es, por tanto, una apuesta por la diversión que funciona muy bien y que hará las delicias de aquellos que busquen una experiencia efectista, divertida y directa en fases que, a pesar de que en muchos casos acaban resultando algo tediosas por su larga duración y sus objetivos algo simples, resultan satisfactorias y una vez avancemos en el juego bastante desafiantes.

El modo online para 16 jugadores, un estupendo cooperativo que resulta muy adictivo y las posibilidades de customización de nuestros aviones, que es bastante básica pero también un extra a tener en cuenta en estos modos, nos garantizan muchas horas de juego que se verán complementadas por las misiones individuales que se desbloquearán al ir completándolas en el modo campaña.

En conclusión, nos alegra que la saga Ace Combat siga así de fresca en un género como es el de combate aéreo que últimamente parece no tener demasiada presencia en la industria y en especial en las consolas de sobremesa. No nos importa que cambie el enfoque para ser más asequible y satisfacer a un público más amplio, pues aunque somos conscientes de sus carencias sería injusto ocultar que se trata de un juego divertido que dejará en nuestra retina algunos momentos realmente impactantes. Además, nos llega en una edición muy cuidada y perfectamente localizada para nuestro país y eso hoy por hoy es un valor fundamental. ¡A despegar se ha dicho!

NOTA FINAL: 7,8

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s