10 películas para celebrar el Día del Teatro

Hoy es el Día del Teatro y hemos querido celebrarlo recordando esas producciones en las que artes escénicas y el  cine se han dado la mano para hacernos disfrutar.

Shakespeare in love

Conseguir estrenar una obra de teatro nunca ha sido fácil. Ni siquiera si tu apellido es Shakespeare y eres uno de los mejores dramaturgos que ha visto este mundo. Si encima te enamoras y la mujer de tus sueños tiene que hacerse pasar por hombre para poder actuar ya tienes el drama servido. Shakespeare in love intentaba imaginar, sin acertar mucho, cómo podría haberse escrito Romeo y Julieta y de paso nos enseñaba- con alguna que otra licencia artística-  cómo funcionaba el teatro isabelino.

Noviembre

El teatro no tiene porqué estar atado a una butaca. Y de eso nos habla Noviembre, de un grupo jóvenes que ejercen performances improvisadas en la calle con al intención de que cualquiera pueda tener acceso al mundo de las artes escénicas. Una cinta imprescindible para realizar una reflexión sobre otras maneras de realizar una puesta en escena y de entender el teatro.

Birdman

La creación de Alejandro González Iñárritu puede gustar más o menos pero con todos esos travellings supo recrear a la perfección el olor a bambalinas, los murmullos repasando a última hora el guión, las envidias soterradas por si el de al lado tiene una línea de diálogo mejor que la tuya, los egos y a la vez la ilusión, los nervios y el subidón de adrenalina que supone subirse a un escenario. Birdman hablaba de muchas cosas, pero sobre todo rezumaba amor al teatro por todos sus poros, con todo lo bueno, lo malo y lo intermedio.

Eva al desnudo

Esta joya del cine está basada en historia real. En ella asistimos a la decadencia de Margo, la que fuera una importante actriz y su relación con Eva, quien pretende entrar en el mundo del espectáculo a toda costa. Los actores, las actrices, miedos, egos, sueños , inseguridades y todos los elementos que rodean sus personalidades  y maneras de entender el mundo aparecen en esta película de la maravillosa Bette Davis.

Ay, Carmela

Si en algo somos expertos los españoles a nivel artístico, desde los tiempos de la Celestina, es en la tragicomedia. Somos expertos en esa sonrisa que se convierte en mueca de dolor, en esa carcajada teñida de tristeza. Mientras los ingleses escriben dramas como nadie y los franceses son los reyes de la comedia, nosotros entendemos como nadie que en la vida risa y llanto van unidos de la mano más veces de las que nos gustaría. Saura, Azcona,  Andrés Pajares y Carmen Maura nos daban una lección de todo esto con la historia de este grupo de actores ambulantes que se ganan la vida como pueden y que aún así tienen mucha más integridad que muchos.

El experto

Waiting for Guffman (1996) Directed by Christopher Guest Shown: Eugene Levy (as Dr. Allan Pearl), Parker Posey (as Libby Mae Brown), Christopher Guest (as Corky St. Clair), Catherine O'Hara (as Sheila Albertson), Fred Willard (as Ron Albertson)

La traducción del título, el original era Waiting for Guffman , le jugó una mala pasada a esta película porque nos dejaba sin la referencia a Esperando a Godot de Samuel Beckett. Dejando eso a un lado, nos encontramos con una película filmada a modo de falso documental y que relata las peripecias que deben pasar un grupo de vecinos que preparan una producción teatral, liderados por un director que fue expulsado de Broadway. Guffman es el experto teatral que asistirá a ver la obra y al que los implicados en la representación esperan con impaciencia.

¡Qué ruina de función!

Bogdanovich husmea entre bambalinas para introducirnos en esta comedia de enredo a la que asistimos como espectadores desde tres puntos de vista simultáneos. La improvisación, las vidas personales de los actores, las puertas que no abren, el atrezo que desaparece, el director que se desespera, la actriz que olvida su marca, el “show must go on” hacen que esta comedia sea delirantemente divertida y que a la vez sea tremendamente honesta sobre lo que supone sacar adelante una obra de teatro.

Fama

Fama es un recuerdo de nuestro pasado, la dulce ingenuidad de esos chicos que buscaban superarse en aquella época, no tan lejana. Fama marcó un antes y un después, llevando a la gran pantalla bailes modernos con música del momento, abriendo  así una puerta a nuevas coreografías e historias. No ha envejecido tan bien como debiera, pero eso no le resta ningún mérito.

Black Swan

Y seguimos con el baile, porque el escenario no es sólo para declamar. Aronofsky  nos servía en bandeja un magnífico thriller entre bambalinas. Porque el cisne blanco representará la pureza, pero no hay como un cisne negro para hablar de las partes más oscuras del mundo del espectáculo.

Moulin Rouge

Y terminamos con un exceso. En el 2001 regresó el auge de los musicales – que ahora vive otro momento de gloria con Lalaland-  con esta película centrada en una historia de amor verdadero que comienza con la pre producción de una obra de teatro, planeada para presentarla en el Moulin Rouge. Nada era moderado en esta propuesta que hacía que perdonáramos hasta que Ewan McGregor se nos quedara medio ahogado en las notas más altas del número principal.

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